Comprendiendo el financiamiento de la salud en México

5 min. de lecturaúltima actualización: 05.19.2026

El sistema de salud de México se caracteriza por su estructura fragmentada, operando como un modelo de múltiples niveles que divide a la población según su situación laboral. En las últimas décadas, el financiamiento de la salud en México ha pasado por enormes reestructuraciones institucionales, oscilando entre la atención estatal descentralizada, los fondos públicos subsidiados y un modelo federal centralizado.

Para entender cómo se financia la salud en México, es necesario observar la división entre los trabajadores asalariados, los trabajadores informales y aquellos que deciden evitar por completo el sistema público.

1. La gran división: Población asegurada vs. no asegurada

El financiamiento de la salud pública en México está dividido fundamentalmente en dos sistemas separados, según la situación económica de los ciudadanos:

A. El sector de la seguridad social (Derechohabientes)

Este sector cubre a los trabajadores con empleo formal, a los empleados del gobierno y a las fuerzas armadas. El financiamiento es administrado por instituciones federales autónomas:

  • IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social): La institución de salud más grande del país, que cubre a los empleados formales del sector privado y a sus familias. Se financia mediante un modelo tripartito: aportaciones obligatorias del trabajador, del patrón y del gobierno federal.

  • ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado): Cubre a los empleados del gobierno local, estatal y federal. Se financia con las aportaciones de los trabajadores del Estado y el presupuesto federal.

B. El sector público para personas sin seguridad social (Población Abierta)

Este sector cubre a más de la mitad de la población mexicana, lo que incluye a trabajadores informales, trabajadores independientes (freelancers), desempleados y comunidades marginadas que no cotizan al IMSS o al ISSSTE. Este sector se financia en su totalidad con impuestos federales generales y presupuestos estatales.

2. La evolución del financiamiento para la población sin seguridad social: De Seguro Popular a IMSS-Bienestar

El financiamiento para la población no asegurada en México ha experimentado cambios legislativos acelerados en los últimos años, pasando de un modelo de aseguramiento descentralizado a un sistema estatal altamente centralizado:

  • El pasado (Seguro Popular): De 2003 a 2020, las personas sin seguridad social estaban cubiertas por el Seguro Popular, un esquema de aseguramiento público financiado por impuestos federales y estatales, junto con pequeñas cuotas familiares basadas en el nivel de ingresos.

  • La transición (INSABI): En 2020, el Seguro Popular se disolvió y fue reemplazado por el INSABI (Instituto de Salud para el Bienestar), cuyo objetivo era centralizar el financiamiento y eliminar todas las cuotas de los usuarios, pero enfrentó graves problemas en su ejecución administrativa y desabasto de medicamentos.

  • El presente (IMSS-Bienestar): Reemplazando oficialmente al INSABI, el modelo actual consolida el financiamiento y la administración de la salud para la población no asegurada bajo una entidad federal centralizada llamada IMSS-Bienestar. Bajo este esquema, los estados firman convenios para transferir su infraestructura de salud local y sus presupuestos al gobierno federal, el cual administra y financia directamente los servicios médicos y los insumos desde un fondo federal centralizado.

3. Gasto de bolsillo y el sector privado paralelo

A pesar de la disponibilidad de la atención médica pública, México tiene una de las tasas más altas de gasto de bolsillo en salud entre los países de la OCDE, rondando frecuentemente el 40% del gasto total en salud.

Esto ha impulsado un enorme sistema de salud privado paralelo, financiado por:

  • Consultorios Adyacentes a Farmacias (CAF): Millones de mexicanos evitan las clínicas públicas para padecimientos menores y acuden a consultorios de bajo costo ubicados junto a las principales cadenas de farmacias (como Farmacias Similares o Farmacias del Ahorro). Estos se financian en su totalidad con el gasto de bolsillo de los pacientes, quienes pagan una tarifa nominal por la consulta y compran medicamentos genéricos de contado.

  • Seguros privados de gastos médicos mayores: Adquiridos principalmente por familias de ingresos medios-altos y altos para acceder a redes de hospitales privados premium, evitando así los tiempos de espera y las limitaciones de recursos del sector público.

4. Principales desafíos financieros

El presupuesto de salud de México se enfrenta a graves obstáculos estructurales que afectan su sostenibilidad a largo plazo:

  • Financiamiento insuficiente respecto al PIB: Históricamente, México destina aproximadamente entre el 2.5% y el 3% de su PIB a la salud pública, una cifra significativamente inferior al mínimo del 6% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para lograr una cobertura universal.

  • La economía informal: Más del 50% de la fuerza laboral de México opera en la economía informal. Al no pagar impuestos sobre la nómina formal, dependen por completo del sistema público financiado por impuestos generales (IMSS-Bienestar), lo que ejerce una inmensa presión financiera sobre un presupuesto federal limitado.

  • El abasto de medicamentos: Los cambios en el sistema consolidado de compras públicas de productos farmacéuticos han provocado cuellos de botella logísticos, obligando a los pacientes del sector público a comprar sus propios medicamentos recetados de su propio bolsillo.

Tabla Resumen: Arquitectura del Financiamiento de la Salud en México

Característica Seguridad Social (IMSS / ISSSTE) Sector Público (IMSS-Bienestar) Sector Privado
Población objetivo Empleados formales, trabajadores del Estado Trabajadores informales, desempleados Personas de ingresos altos o usuarios que buscan atención rápida
Fuente principal de financiamiento Tripartita (Trabajador, Patrón, Estado) Ingresos fiscales federales y estatales Efectivo (gasto de bolsillo), Seguros privados
Costo para el usuario Ninguno al recibir atención (prepago vía nómina) Gratuito al recibir atención Pago por servicio / Prima de seguro
Administración Instituciones federales autónomas Gobierno Federal Centralizado Corporaciones privadas / Médicos particulares
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